Envases plásticos, logística inversa y la Estrategia Nacional Océano sin Plástico de Brasil
En los últimos meses, el marco brasileño para envases incorporó nuevas obligaciones y objetivos. Los Decretos 12.688/2025 y 12.644/2025 amplían la discusión sobre residuos, contenido reciclado, plásticos de un solo uso y selección de materiales. Para las empresas que fabrican, utilizan o comercializan envases, el análisis ya no puede limitarse a una sola norma.
Decreto 12.688/2025: enfocado en logística inversa, residuos sólidos urbanos y contenido reciclado posconsumo.
Decreto 12.644/2025: establece la Estrategia Nacional Océano sin Plástico y orienta la sustitución gradual de determinados plásticos de un solo uso.
1. Envases y el Decreto 12.688/2025
El alcance está vinculado al posconsumo. Por ello, los envases utilizados en operaciones entre empresas también pueden quedar incluidos cuando terminan en el flujo municipal de residuos o en disposición final. La venta exclusivamente B2B no genera una exclusión automática.
Las obligaciones más relevantes para fabricantes y empresas que colocan envases en el mercado son demostrar la logística inversa e incorporar contenido reciclado posconsumo. El contenido posindustrial no sustituye automáticamente esas metas.
Continúan las excepciones para envases con regulación sectorial propia.
Los envases destinados al contacto directo con alimentos no están obligados a incorporar contenido reciclado bajo esta meta general.
En la práctica, las obligaciones pueden ser especialmente relevantes para envases secundarios y terciarios y para materiales de protección utilizados en transporte y distribución.
2. Sustitución gradual de plásticos y Decreto 12.644/2025
La Estrategia Nacional Océano sin Plástico introduce una agenda de reducción y sustitución progresiva de plásticos de un solo uso durante el período 2025–2030. Este movimiento ya impulsa evaluaciones de materiales alternativos, papel y estructuras híbridas.
La sustitución puede modificar el perfil regulatorio y económico de un envase, pero no elimina automáticamente las responsabilidades por residuos. La logística inversa, la reciclabilidad, el desempeño técnico y los impactos ambientales deben analizarse en conjunto.
3. El elemento común: datos y coordinación en la cadena
La superposición de objetivos hace que los datos se conviertan en un activo regulatorio. Las empresas necesitarán mecanismos consistentes para intercambiar información con clientes y proveedores, evitar doble conteo, armonizar metodologías y demostrar resultados.
¿Qué significa esto para su empresa?
Clasificar cada envase según uso, material, destino posconsumo y regulación sectorial aplicable.
Evaluar si las metas de contenido reciclado se aplican a envases B2B, secundarios, terciarios o de protección.
Comparar alternativas de materiales considerando cumplimiento, desempeño, reciclabilidad y costo total.
Alinear los sistemas de reporte con clientes para evitar inconsistencias y duplicidad de obligaciones.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye una evaluación regulatoria, técnica o jurídica específica.







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